10 de March, 2026

Outersloth hace público su contrato con desarrolladores indie, y el gesto importa más de lo que parece

Outersloth hace público su contrato con desarrolladores indie, y el gesto importa más de lo que parece

Outersloth, el fondo de inversión que Innersloth —los creadores de Among Us— montó para financiar juegos indie, acaba de publicar su contrato estándar con desarrolladores. Lo hicieron poco después de dar una charla sobre el tema en la Game Developers Conference, y la intención declarada es que otras compañías se vean empujadas a ofrecer condiciones similares o, al menos, a tener esa conversación.

En una industria donde los contratos entre estudios y financiadores rara vez ven la luz del día, hacer esto público es inusual. El único precedente comparable que existe es el de Raw Fury, que hizo algo similar en 2021. Que hayan pasado cuatro años hasta el siguiente ejemplo dice bastante sobre cuánto le gusta al sector la transparencia.

Cómo funciona el modelo, y por qué las condiciones importan

El esquema de Outersloth es un modelo de recoup y revenue share: mientras el proyecto no ha recuperado la inversión inicial, Outersloth se queda con el 50% de los ingresos. Una vez que se recupera esa inversión, el porcentaje baja al 15%. El contrato cubre todas las plataformas independientemente de en cuáles se haya financiado el desarrollo, con el argumento de que si Outersloth está haciendo posible que el juego exista, es razonable que participe en los ingresos de versiones posteriores en otras plataformas.

"La transparencia y el apoyo mutuo son la base de esta nueva era indie. Si quieres formar parte de ella creando tus propios proyectos con herramientas libres, este es el mejor punto de partida:"

El 50% antes del recoup puede sonar alto a primera vista, y en términos absolutos lo es. Pero para entender si unas condiciones son buenas o malas hay que compararlas con lo que existe, y ahí es donde el modelo de Outersloth empieza a verse de otra manera.

El problema estructural habitual en los contratos entre desarrolladores y publishers es que hasta que el publisher recupera su inversión, no se lleva una parte de los beneficios, se lleva todos los ingresos. Un juego puede ser rentable desde el primer día de lanzamiento y el estudio que lo desarrolló puede seguir sin ver un euro porque el publisher aún no ha recuperado lo que invirtió. Es una dinámica que ha llevado a estudios a cerrar mientras sus juegos vendían bien. Outersloth no funciona así: desde el primer euro que entra, el desarrollador está recibiendo la mitad.

Hay otro detalle que no está en el artículo original pero que merece mencionarse: algunos estudios que han recibido propuestas de Outersloth han dudado de que las condiciones fueran reales. No porque fueran demasiado duras, sino porque les parecían demasiado buenas para ser ciertas. Eso solo tiene una lectura posible: el estándar del sector está tan por debajo que unas condiciones razonables generan desconfianza.

Qué es Outersloth exactamente, y qué no es

Vale la pena aclarar esto porque genera confusión: Outersloth no es una publisher. No hace marketing, no gestiona lanzamientos, no se queda con los derechos de propiedad intelectual ni con ningún tipo de control creativo o de negocio sobre los proyectos que financia. Su descripción oficial es directa al respecto: da dinero, firma un contrato, y a partir de ahí los desarrolladores hacen lo que necesitan hacer.

El fondo nació con un presupuesto de 25 millones de dólares para invertir en proyectos durante cinco años, distribuidos por trimestres. Desde 2022 ha invertido algo más de 19 millones en 24 proyectos, con presupuestos que generalmente oscilan entre 50.000 y 2 millones de dólares por título. La mayoría de los proyectos están por debajo de los 500.000 dólares, y solo seis han superado el millón.

Su tasa de firma es del 1,4%, que en términos absolutos parece baja pero en contexto es relevante: la tasa media de publishers del sector ronda el 0,16%, lo que significa que Outersloth firma casi nueve veces más proyectos de los que recibe en proporción al total de pitches. El criterio de selección, según sus propias palabras, sigue siendo en gran parte cuestión de “vibes”, lo que es una forma de decir que no tienen una hoja de cálculo que decida qué entra y qué no.

Los cuatro juegos de Outersloth que ya han salido en Steam tienen todos valoraciones positivas. El más vendido hasta ahora es Mars First Logistics, una simulación de transporte espacial de Shape Shop. No son éxitos masivos, pero están ahí y están funcionando, que era el objetivo.

El contexto que hace que esto tenga sentido

Innersloth llegó a esta posición de una manera bastante específica. Among Us fue un fenómeno viral que convirtió a un estudio pequeño e independiente, sin inversores ni publisher, en una empresa con capital suficiente para hacer algo con él. La decisión de usar ese capital para financiar a otros indie en lugar de simplemente guardar el dinero o expandirse agresivamente dice algo sobre la cultura del estudio.

En octubre de 2024, Outersloth amplió su base de financiación con nuevos socios, uno de ellos Casey Yano, el creador de Slay the Spire. Resulta que hay una conexión entre ambas noticias: Yano es inversor de Outersloth, y Mega Crit, el estudio detrás de Slay the Spire 2, es uno de sus patrocinadores en el contexto de Godot. El ecosistema indie tiene más conexiones de las que parecen a primera vista.

No están solos en este enfoque. Pocketpair, los creadores de Palworld, también abrieron su propio brazo de financiación poco después de su éxito viral. Kinetic Games, detrás de Phasmophobia, hizo lo mismo. Hay un patrón aquí: estudios que tuvieron un éxito inesperado y decidieron usarlo para intentar mejorar las condiciones del sector en lugar de simplemente beneficiarse de ellas.

Si el objetivo de publicar el contrato era generar conversación, ya está funcionando. Si el objetivo era que otras compañías adoptaran condiciones similares, eso tardará más en verse. Pero el hecho de que exista un documento público al que un desarrollador puede señalar y decirle a un publisher “esto es lo que Outersloth ofrece, ¿qué me ofreces tú?” ya cambia ligeramente la dinámica de negociación. A veces la transparencia funciona así, no como un cambio inmediato sino como un punto de referencia que desplaza gradualmente lo que se considera aceptable.